sábado, 10 de agosto de 2013



¡Ah, la posteridad!
con qué confianza
se sentían ya en ella
-y se siguen sintiendo-
Cátulo y Stendhal.

Ahora, en cambio, 
arderán solamente para ti estas palabras,
camino a la ceniza y el olvido.

Pero estas palabras,
siempre un paso adelante de ti mismo
y a las que nunca alcanzas, 
son ya posteridad cuando las dices,
son la ausencia de ti que te desplazan.






Imagen:
Cementerio de un monasterio bajo la nieve  de Caspar David Friedrich. Pintura. Alemania, 1818. 

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