sábado, 11 de mayo de 2013






Tú eres mi dolor mi miedo mi amor

Oh imaginación

Eres tú mi verdugo oh libro en el que yo traduje

Montaña río pájaro

Mi miseria eres tú oh confesión.

Así hablaba el poeta decaído

Desgarrando su libro en el medio de ciudades humanas

Pero su otra voz colmada de un murmullo de sauces

Respondiole

Oh desgraciado libro oh poema fallido

Error error siempre será de aquel que aún no logró

hacerlo.

Oh tú mi último bastión mi fortaleza

Contra el ejército de infieles

Afuera sólo hay ruinas y adentro tú mi lugar mi sagrado

recinto.

¿Habría el Demonio errado de verdad en todo lo que quiso?

Y qué es aquello que el Demonio quiere—

Un libro

Respondía su voz a la que un antiguo ciprés solar

iluminaba,

El tuyo el mío o el otro,

Los que fueron escritos por dictado.

Y los pájaros cantaron muchas veces en el cielo.

Y he aquí que el poeta otra vez esclarecido

Recogió los fragmentos del libro, se hizo ciego de

nuevo e invisible

Se quedó sin familia, escribió la palabra la primera

palabra del libro.






Fuente:
Pierre Jean Jouve / Selección, traducción y nota de Raúl Dorra. 1a ed. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Difusión Cultural, Dirección de Literatura, 2013

1 comentarios:

  1. El poeta decaído, el poeta que se entusiasma, el que duda de su vanagloria, el que desaparece en la palabra...
    Muy especial este poema.

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