sábado, 1 de junio de 2013


En mi primer hogar
Todo era redondo
Muy a menudo me imagino cómo podría
haber estado…


Mis pies sobre tu corazón, mamá
mis rodillas contra tu hígado
Las manos crispadas en el conducto
Que termina en tu vientre


La espalada torcida como espiral
Las orejas completas los ojos vacíos
Todo encogido tenso
La cabeza casi saliendo de tu cuerpo


Mi cráneo en tu orificio
Yo gozoso de tu salud
Del calor de tu sangre
De los abrazos de papá


Muy a menudo un híbrido fuego
Electrizaba mis tinieblas
Un golpe sobre mi cráneo
me ablandaba
Y era lanzado contra tu corazón



Entonces el gran músculo de tu vagina
se contraía duramente
Yo dolorosamente cedía
Y tú me inundabas con tu sangre


Mi frente todavía está abollada
Por los porrazos de mi padre
¿Por qué permitir que eso suceda
y quedar medio estrangulado?


Si hubiera podido abrir la boca
Te habría mordido
Si hubiera podido hablar
Habría dicho:


¡Mierda, no quiero vivir!





Imagen:
Blaise Cendrars de Amadeo Modigliani. Pintura. Italia, 1917.

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